Han sido muchas horas de trabajo sin apenas descanso y sobre todo, muchos los días invertidos en la realización de este proyecto.
Hasta hoy, el pabellón ha estado levantado en el hall de la escuela técnica superior de Arquitectura de Valencia con motivo de la celebración del primer seminario de Arquitectura y Pensamiento, dirigida por el profesor José Manuel Barrera Puigdollers bajo la coordinación de Miriam Bermejo González. Dentro de sus límites se configuraba una cueva oscura y exenta dentro de otro espacio acotado como es la entrada de la escuela, hasta entonces tan estática y vacía. La implantación de esta cueva modificaba los flujos circulatorios del lugar, confundiendo al principio, sugiriendo al final. Se levantaban del suelo en su interior un bosque de columnas de cartón que acariciaban un techo plagado de cientos de pequeños cilindros, toscos y ocres, de diversas alturas que conformaban un panal de geometrías circulares. Dentro de algunos de ellos, la luz salía expulsada como si de un cañón lumínico se tratara, llamando la atención de cualquier curioso visitante que, ya seducido, buscaba entre los colores y el claroscuro una serie de imágenes que se hallaban escondidas dentro de los tubos que con color salvaban de la penumbra tan oscura y deslocalizada cueva.
Sin embargo, por una serie de incompatibilidades con la vigente normativa de seguridad contra incendios, órganos superiores de la universidad han forzado su prematura eliminación del hall de entrada en el que se localizaba, frustrando cualquier expectativa de longevidad del proyecto en el, hasta hace poco, actual emplazamiento siquiera esbozada.
En los próximos meses se trasladará parte de la estructura que ha podido salvarse del proceso de deconstrucción al colegio de Arquitectos de la Comunidad Valenciana (COACV) con el fin de que también allí pueda ser visto durante algo más de tiempo del que ha estado expuesto en nuestra Escuela.
Este vídeo constituye un pequeño resumen y un dedicado homenaje a esas horas de trabajo y camaradería a contrarreloj, un total de 1282 fotografías que resumen una semana que en momentos parecía no tener fin y que otras veces amenazaba con agotar todo su tiempo previsto de manera prematura.
Hola. He estado dándome una vuelta por tu blog y me gusta bastante. Te dejo la dirección del mío por si te apetece hacer una visita:
ResponderSuprimirhttp://hayquejodersepuntocom.blogspot.com/
Un saludo.
gracias Dani.
ResponderSuprimirYa sabes; busca fechas y compra un vuelo!
y harás estupendas fotos...
Me impresiona que tengamos una escuela en la que se puedan hacer cosas como esta.
ResponderSuprimirMi más sincera enhorabuena.
Fran Atienza.
Felicidades por vuestro trabajo, el resultado en este caso es casi lo de menos, lo principal es la energía de este tipo de iniciativas que impulsa algún tipo de emoción al que lo experimenta de cualquiera de las formas posibles.
ResponderSuprimirYo he experimentado ese espacio a través de la red y gracias al video, es gratificante ver cómo un espacio inerte se va transformando en algo distinto y que puede variar a lo largo del tiempo de forma rápida y sencilla. En la ETSA de Sevilla ha habido también buenos ejemplos de iniciativas similares, espero que no falten nunca.
Pásate, si aún me recuerdas.
ResponderSuprimirY si no me conoces, puedes leer o comentar. U olvidar lo que acabo de escribir.
http://violetcarsons.blogspot.com/
"—No sé qué me ha pasado. No te ofendas, pero a veces una se siente más libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce. ¿Por qué será?
Me encogí de hombros. —Probablemente porque un extraño nos ve como somos, no como quiere creer que somos.
—¿Es eso también de tu amigo Carax?
—No, eso me lo acabo de inventar para impresionarte.
—¿Y cómo me ves tú a mí?
—Como un misterio.
—Ése es el cumplido más raro que me han hecho nunca.
—No es un cumplido. Es una amenaza.
—¿Y eso?
—Los misterios hay que resolverlos, averiguar qué esconden.
—A lo mejor te decepcionas al ver lo que hay dentro.
—A lo mejor me sorprendo. Y tú también."
La Sombra del viento. Carlos Ruiz Zafón.